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diumenge, 4 de desembre de 2011

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Al "Ministerio de Administraciones públicas", hem trobat un document anomenat "Variaciones de los municipios de españa desde 1842" a càrrec de Jose María Aznar quan va ser Cap de l'Area d'Entitats Locals i on trobem un seguit de variacions dels topònims dels pobles de l'Estat a partir del 1842. Surt referenciat el nostre poble:

  • Mollet, Gallechs y Parets segrega parte de su territorio para la creación de Parets. Censo 1857
  • Mollet, Gallechs y Parets pasa a llamarse Mollet. Censo 1857
  • Moncada su anterior nombre era Moncada, Reixard, Cuadras de Vallansana y San Iscle. Censo 1857
  • Moncada pasa a llamarse Moncada y Reixach. 02/07/1916
  • Moncada i Reixac su anterior nombre era Moncada y Reixac. 18/04/1984
  • Moncada y Reixac pasa a llamarse Moncada i Reixac. 18/04/1984
  • Moncada y Reixach su anterior nombre era Moncada. 02/07/1916
  • Moncada, Reixard, Cuadras de Vallansana y San Iscle pasa a llamarse Moncada. Censo 1857

Però realment hi ha un gran error, ja que no queda la referència del canvi de Moncada y Reixach com Montcada i Reixac. Al llistat que ofereix la Generalitat de Catalunya, al NUM. DOGC 303, sí que surt aquest fet, i en concret el dia 11/02/1983.

Incís: Recordo que es van repartir unes enganxines amb un quadre del poble, si no recordo malament d'en Joan Capella, i on s'animava a escrivir bé el nom de Montcada i Reixac. Algú ho recorda i/o té algun exemplar de l'enganxina per a que puguem afegir-la digitalment en aquest article?

La introducció que es fa a "Variaciones de los municipios de españa desde 1842"  és la següent:

La presente edición de las variaciones de los municipios de España, tiene su origen en
una pequeña base de datos auxiliar del Registro de Entidades Locales. Si bien este
Registro se había creado en 1986, se puso de manifiesto la necesidad de conocer qué
había sucedido anteriormente en el sistema local español. Entre otros estudios se inició
en 1990 un rastreo en las colecciones legislativas (Alcubilla y Aranzadi,
fundamentalmente) para encontrar disposiciones que afectaran a la creación, modificación
y extinción de las entidades locales. A partir de 1930 la información que se encuentra es
prácticamente completa. Desde esa fecha hacia 1900 hay abundantes referencias pero se
ha constatado que no eran completas. Y con anterioridad a 1900, se daba una situación
de ausencia total de información.

Con independencia de las consultas a las colecciones legislativas se obtuvo información,
procedente de los censos de población de todo el siglo XX, elaborada por Paulino García
Fernández(1) que nos daba noticia de cambios de nombre, creación y extinción de
municipios, si bien la referencia era a un censo, por lo que la fecha de la variación se
pierde en un período de diez años. Fue el mismo Paulino García quien nos dio noticia de
los censos habidos en el siglo XIX, pero la consulta a los mismos habría de hacerse en el
Instituto Nacional de Estadística, operación que no podíamos asumir ya que iba en
detrimento de la dedicación exigida por el funcionamiento ordinario del Registro. Se
hicieron intentos de proseguir esta labor en base a la información obtenida del “Madoz” (2)
pero en esta obra había multitud de inexactitudes y faltaban provincias enteras.

DIRECCIÓN GENERAL DE
COOPERACIÓN LOCAL
Pero recientemente el Instituto Nacional de Estadística ha colocado en su página web una
publicación denominada “Alteraciones de los municipios en los censos de población
desde 1842”, en la que de forma exhaustiva se recoge en una ficha por cada municipio,
existente en algún momento desde 1842, todas las variaciones que ha experimentado.
Con tan magnífica información procedimos a completar aquella base de datos de 1992
con la información correspondiente, fundamentalmente, al siglo XIX. En total la
información que ahora se ofrece consta de casi veinte mil modificaciones. Las hemos
agrupado por comunidades autónomas y provincias y se han ordenado alfabéticamente
por el nombre del municipio y la fecha de la variación. En relación con la fecha se puede
advertir que en la mayoría de los casos se hace constar la palabra Censo seguida de un
año, el año en que el censo correspondiente refleja la variación. En otros casos, la fecha
expresa la de publicación de la norma en un Diario o Boletín Oficial, que será el del
Estado, hasta 1982, y de la Comunidad Autónoma correspondiente a partir de esa fecha.
Con independencia del interés que tiene el conocer la historia de los municipios de
España, el estudio pone de manifiesto que el problema municipal se plantea en un primer
momento por no existir una definición jurídica de lo que era un municipio. La Constitución
de Cádiz se limitó a decir que cada pueblo tendrá su Ayuntamiento, sin especificar nada
sobre un territorio o una población mínima. Por ello periódicamente se produce a lo largo
del siglo XIX una serie de intentos de limitar el número de municipios en atención a una
población mínima, si bien siempre se aducía que los ya existentes permanecerían. Hay
que llegar a 1870 para que ya se definan los caracteres esenciales del municipio:
territorio, población y organización. Este problema de indefinición ya lo pusimos de
manifiesto en nuestro trabajo sobre la evolución del municipio en España (3) y ha
quedado confirmado con el estudio de las variaciones municipales. Desde 1842 se han
producido más de cuatro mil extinciones de municipios de ellas 2.274 entre esa fecha y
1857, el primer período intercensal 4.639 municipios han cambiado de nombre, de ellos,
1.659 lo hacen en el primer período intercensal. Estas cifras ponen de manifiesto que un
alto número de municipios no tenían viabilidad y que no había una referencia fiable de los
nombres de las entidades de población. Nombres que se repetían dentro de una misma
provincia y que se dotaron de algo distintivo como “y su honor”, “y montes”, “y aldeas”, “y
mansos”, “y cuadras”, “y coto redondo” “y coto real”. En otros casos se hacía referencia a
otras poblaciones o accidentes geográficos usando preposiciones como “cabe”, “sobre”,
“de” o locuciones como “arriba”, “abajo”, “junto”, “suso”, “ıuso”. Unas veces nombres
compuestos forman una sola palabra y otras varias palabras (Torreblascopedro, Torre
Blasco Pedro) o el artículo determinado se junta al sustantivo (Lascasas-Las Casas,
Laguardia-La Guardia).

En muchos casos se advierten errores de transcripción oral y escrita especialmente en los
municipios de Cataluña donde muchas e se transcriben como a (roses-rosas) y muchas o
se transcriben como u, se eliminan las t que no suenan (San-Sant) Monserrat-Montserrat).
También es abundante la variación b-v, g-j, l-r, s-z-x, i-y y especialmente de la
acentuación, máxime en los municipios catalanes donde se ignora el acento grave.
Se advierte también que algunas provincias experimentan cambios territoriales,
especialmente Valencia que ha incorporado municipios de Alicante, Cuenca, Albacete y,
recientemente, de Castellón. También Sevilla y Badajoz, Burgos y Palencia, Ciudad Real
y Albacete, Madrid y Guadalajara, siendo previsible que en el período entre 1833 a 1842
se produjeran otras variaciones provinciales.

Por último podemos aventurar una cifra sobre el número de municipios que había en
España en 1842 y que estaría en torno a los 11.500. De aquí se ha pasado a la cifra
actual de 8.112 habiéndose mantenido la tendencia a la supresión de municipios,
especialmente en los años 60 y 70 del pasado siglo, tendencia que se quebró a partir
de los años 80, deshaciéndose muchas de las agrupaciones que se habían producido
anteriormente.

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