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dijous, 16 de setembre de 2010

5 Comments:

  1. Jordi said...
    La foto del Paseig de Rocamora, es la línia marcada com B que és el camí que baixa a l'estany de la mansió.
    Des del passeig que arribava fins a la via del tren (A), no es veia la casa perquè queda a l'esquerra.
    Ho recordo molt bé de petit cada dia i anava amb bicicleta.

    Xavier said...
    Gràcies per la teva aportació Jordi.
    Arantxa Domínguez said...
    Allá por los 80 paseando desde La Llagosta con mis padres descubrimos la pista de tenis. En alto, rodeada de pinos, en uno de los cuales teníamos colgado un columpio. Fueron años y domingos de ir a comer allí, al campo le decíamos. Los padres jugaban a tenis en la pista, nosotros los niños patinábamos y jugábamos a fútbol también. En los alrededores plantábamos las mesas, fuego a tierra que entonces estaba permitido, bajar a buscar agua del manantial que iba a parar al estanque de la casa, más tarde tapado. Y también alguna incursión en el bosque de la casa, con sus bancos de piedra, pero para entonces tan dejado e inhóspito que nos daba miedo entrar. Mi infancia son recuerdos de Can Rocamora.
    Xavier said...
    Gracias por tu aportación Arantxa. Ciertamente la casa y su entorno ha cambiado mucho. Te animo a seguir visitando y colaborando con tus comentarios en el blog. Saludos.
    Joan Alfonso said...
    Crec que no hi ha dubte que la foto en qüestió correspon al Passeig de Can Rocamora que coincideix amb la línia A.
    Enhorabona Xavier per a aportar aquestes informacions històriques tant interessants!

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Revisant a la hemeroteca de La Vanguardia he trobat un article del dijous 13 de febrer de 1936, on es parla, a la plana 10 del diari d'un rally a cavall organitzat per tal de homenatjar a un professor d'equitació i que es va celebrar al Mas de San Marc, del Marquès de Villamizar.


Vida de Sociedad
UN DÍA DE CAMPO Y DE HÍPICA
«RÁLLYE - PAPER», EN MONCADA

En la Sección de Deportes de la edición del martes ya se publicó detalladamente una reseña del «rallye - paper» a caballo, celebrado en homenaje a don Arsenio Abad, el veterano profesor de equitación. Por tanto no hemos de insistir en la parte hípica del acto, recogiendo aquí solamente su ambiente aristocrático.

Como se sabe, comenzó la jornada hípica con la reunión de concursantes y espectadores en la finca «Mas San Marc», que su propietario, el marqués V. de Villamizar, puso generosamente a disposición de los organizadores. Una vez reunidos todos, se trasladaron a la capilla, en la que destaca el bellísimo retablo del altar, de estilo barroco, el que está presidido por una artística tela pintada al óleo, que representa a San Marcos, y bajo ella una imagen escultórica de Santa Ana; estos dos santos» eran los titulares de los padres del propietario, don Marcos Rocamora Pujóla, y doña Ana Vidal Sala de Rocamora,
de grata memoria en la Sociedad barcelonesa.

Del «rallye» sólo diremos que tuvo gran importancia, pues duró hora y media (generalmente suele durar media hora o tres cuartos), y su recorrido fue de unos doce kilómetros de circuito lanzado.

El ganador fue el señor Bofill, y también llegaron en primer lugar las señoritas María Teresa Perarnau e Isabel Vilella; aquélla, antes; ésta, después, pero con todos los controles, cosa que no pudo lograr la primera, por lo que se adjudicó la copa de amazonas a la señorita de
Vilella.

Los espectadores del «rallye» nos colocamos a la mitad del recorrido para observar sus incidencias. Realmente resultaba vistosísimo ver lanzarse al galope por aquellas llanuras a tantos jinetes y amazonas; ellos con su «habit rouge », ellas con indumentarias hípicas diversas; unas, vestían de amazonas con faldas y sombrero de copa, montando en amazona; otras lucían el «habit rouge» masculino; las había ataviadas con trajes-sastre de calzón (montando a horcajadas) y tocadas con un bajo sombrero flexible de ©legante línea; otras preferían por indumentaria «berseys» deportivos. Todas rivalizaron en arrojo con los jinetes.

De vuelta al «Mas San Marc» fue servido un exquisito almuerzo —verdadero banquete— a cargo de Casa Llibre. Al final hablaron los sefiores Simón, Abad y Cuyas, como ya se dijo en la Sección de Deportes.

Mediada la tarde llegaron bastantes personas desde Barcelona, sumándose a los comensales, que éramos unos ochenta. Así se redondeó el centenar.

Se organizó el baile en la galería del piso alto, y en un descanso fueron entregadas las copas de don Arsénio Abad a los vencedores, entrega que hizo don Santiago Simón, vicepresidente del Polo Jockey Club.

Habían asistido al «rallye» y al almuerzo (o sólo á éste último) las siguientes personas: marquesa de Arguelles y su nieta; condesa de Lacambra e hijos Francisco-José y Esperanza; señoras Trian de Giraát, Tusquets de Juncadella, Upón de Riviére, Albiñana de Vidal, Vázquez de Llopart. Marsans de Vilá, Mayner de Vilella, Tusquets de Ayxelá y la señora de Perearnau; señoritas Fina Sánchez de Ocaña, Luisa M. Buxaderas, María Reyes Miró-Sanz, Mercedes Vidal-Ribas, Marina Arens, Moñón Roviralta, Blisa Córdoba, Nea Orsira, María Planas y las señoritas Jordi y E. Planas.

Señores: Juan Vilella, Santiago Giralt, Mario Riviére (que no pudo montar a caballo por estar todavía resentida su mano derecha de un reciente accidente), José Mata, José Vilá, Rafael Llopart, Francisco Juncadella, Alfredo Sanz, Enrique Marsans, Enrique del Castillo, Eduardo Buxaderas, Carlos-Luis de Lianza, Jaime Sama, José Ignacio Parellada; señores Ayxelá. Baso, Planella, Planas, Cameno, Cano, Ardura, Genové, Guasch, Munné, Simón (hijo), Vidal-Quadras, Vela, Lerín, Viñamata Soley, Beletta, Vidal y Betriu. y las personas que anteriormente hemos nombrado. (Además, con el propietario de la finca, estaban sus hijos el joven marqués Eduardo de Villamizar y la señorita María Angeles Rocamora y Nieto, que, con aquél, atendieron con toda amabilidad a las numerosas personas reunidas.)

Tuvieron que ausentarse antes del almuerzo la señorita Perearnau y los señores Portabella y Pérez, y llegaron por la tarde los señores de Rosés-Milans e hijos Tomás y M. Gloria; don Juan Manuel Bofill e hijas Rosario y Ana María; señores de Planás-Rusiñol; señorita Mary Carmen Monsolis, señores Vilella (P. y J.) y mister Walter M. Walters. Cerca de las nueve de la noche abandonábamos el «Mas San Marc», la bella mansión construida allá por los años de 1594, y que el buen gusto de su propietario ha convertido en un verdadero y valioso museo de arte.

F. T.


Observem fragments realment interessants i dels que m'agradaria assenyalar:

  • La casa tenia una bonica capella amb un parell de teles pintades en representació de San Marc i Santa Ana, en referència a Marc Rocamora Pujolà i Ana Vidal de Rocamora:
(...)la capilla, en la que destaca el bellísimo retablo del altar, de estilo barroco, el que está presidido por una artística tela pintada al óleo, que representa a San Marcos, y bajo ella una imagen  escultórica de Santa Ana; estos dos santos» eran los titulares de los padres del propietario, don Marcos Rocamora Pujóla, y doña Ana Vidal Sala de Rocamora,de grata memoria en la Sociedad barcelonesa.  
  • Aquest tipus de Rallies eren habituals entre la burgesia catalana i sempre es parla dels opulents i magnífics esmorzars que allà esdevingueren:
De vuelta al «Mas San Marc» fue servido un exquisito almuerzo —verdadero banquete— a cargo de Casa Llibre.
  • Al final de l'escrit podem observar que es comenta la data de construcció d'aquella fabulosa mansió, 1594:
Cerca de las nueve de la noche abandonábamos el «Mas San Marc», la bella mansión construida allá por los años de 1594, y que el buen gusto de su propietario ha convertido en un verdadero y valioso museo de arte.
Nota: si algú té alguna referència per tal de contrastar aquesta data, seria molt interessant per tal de poder datar l'edifici.

Rebuscant també per l'hemeroteca del diari ABC he trobat el següent testimoni escrit de que aquelles curses de Rallies, traspassaven fronteres catalanes. ni més ni menys que a PRIMERA PLANA! 5 d'Abril de 1932:



Aquesta referència escrita és molt interessant, però encara hoés més la fotografia que l'acompanya, ja que tenim una imatge dels voltants de Can Rocamora a l'any 1932. A la fotografia s'observa un camí coronat per arbres plataners. Podria ser l'antic camí d'accés a la casa (ara tallat degut a un accident a la via del tren no fa gaires anys), o potser el camí que baixa cap a l'estany de la finca?

Si algú recorda o reconeix l'indret, si us plau, envieu-me un comentari.


Aquesta és la fotografia de la zona de Can Rocamora. La foto de la portada del diari ABC pot estar realitzada a la secció marcada com A que és el camí d'accés a la finca o a la secció marcada com B que és el camí que baixa a l'estany de la mansió (encara avui dia raja aigua), marcat com a C. El cercle marcat com a D mostra la casa  i el cercle marcat com a E la pista de tenis, avui dia una zona de desballestament de vehicles. He marcat també com a F, i segons la memòria històrica parlada, l'entrada d'una mina d'aigua, avui dia tapada.

I qui era el Marquès de Villamizar? Us adjunto un extracte del contingut del blog Montcadapost, on J. Bacardit i R. Ramos ens ho expliquen:

Hem pogut esbrinar l’origen d’aquest títol i que ostenta encara avui. El marquesat de Villamizar va ser instituït per Felip III l’any 1599 i el primer titular va ser el germà del Comte de Lerma Juan Sandoval y Rojas i actualment a l’any 2009 el seu titular es el Senyor Antoni Rocamora Trias, descendent del Senyor Marc Rocamora i Pujolà ( és el seu rebesavi ) que com tots coneixem era un important terratinent de Montcada a principis del segle XX.


En Marc Rocamora va ser un d’aquells prohoms que hem sentit parlar moltes vegades a Montcada. L’Ajuntament li va agrair les seves múltiples variades i també interessades ajudes amb el reconeixement de dedicar-li un carrer al seu nom: “ Passeig de Rocamora” , la història d’aquest fet es troba ben detallada en el numero 3, pag. 56 , de la Revista Quaderns que publica regularment la Fundació Cultural del nostre poble.


El Sr. Rocamora residia a Barcelona, on hi tenia els seus negocis (entre altres la Fabrica Rocamora i Cia, com també la Vidaurreta i Cia Enginyers), era molt ric i per tant es movia en els ambients de “classe alta” , el seu fill Antoni Rocamora i Vidal es va casar amb la Marquesa de Villamizar Dª Maria Catalina Nieto i Casas que ostentava el títol instituït per Felip III, títol que a partir d’aquell moment s’ha mantingut sota el cognom Rocamora.


Marc Rocamora i Pujolà va morir el dia 3 de juny de 1929, el seu fill Antoni va heretar les propietats del seu pare hi ja feia servir en aquelles dates en les targetes de presentació amb el títol de “Marques de Villamizar” , així consta el mes de maig de 1929 en el “llibre de visites” que la burgesia catalana va signar en la recepció que el Rei Alfons XIII va fer en el Palau de Pedralbes amb motiu de d’inauguració de l’Exposició Universal.


Últim apunt aclaridor: El “Listin” de telèfons hi figura la direcció de “Manso. S.Marcos “, es refereix a la masia que coneixem tots, situada a Mas Rampinyo, sota el nom de “ Can Rocamora”. L’any 1910 amb motiu de la visita al nostre poble del Bisbe de Barcelona Dr. Laguarda, que va venir entre altres coses, a beneir l’Escola Parroquial construïda a la vora de l’Església de Santa Engràcia. Serà, doncs, aquest lloc la primitiva i originaria escola religiosa i que posteriorment se’n construirà una altra, molt més gran i funcional: Col·legi Germans La Salle.


Les cròniques de l’època assenyalen que el “tiberi” que va oferir aquest magnat i influent personatge, es va realitzar a: “ la hermosa finca que el Sr. Rocamora posee en aquel pueblo conocida como Mas Sant Marc”. (Llibre commemoratiu dels 75 anys de La Salle)


Font de les imatges: Diaris La Vanguardia i ABC.
Font Marquès Villamizar: montcadapost.
Font imatges aèries: google.

5 Comments:

  1. Jordi said...
    La foto del Paseig de Rocamora, es la línia marcada com B que és el camí que baixa a l'estany de la mansió.
    Des del passeig que arribava fins a la via del tren (A), no es veia la casa perquè queda a l'esquerra.
    Ho recordo molt bé de petit cada dia i anava amb bicicleta.

    Xavier said...
    Gràcies per la teva aportació Jordi.
    Arantxa Domínguez said...
    Allá por los 80 paseando desde La Llagosta con mis padres descubrimos la pista de tenis. En alto, rodeada de pinos, en uno de los cuales teníamos colgado un columpio. Fueron años y domingos de ir a comer allí, al campo le decíamos. Los padres jugaban a tenis en la pista, nosotros los niños patinábamos y jugábamos a fútbol también. En los alrededores plantábamos las mesas, fuego a tierra que entonces estaba permitido, bajar a buscar agua del manantial que iba a parar al estanque de la casa, más tarde tapado. Y también alguna incursión en el bosque de la casa, con sus bancos de piedra, pero para entonces tan dejado e inhóspito que nos daba miedo entrar. Mi infancia son recuerdos de Can Rocamora.
    Xavier said...
    Gracias por tu aportación Arantxa. Ciertamente la casa y su entorno ha cambiado mucho. Te animo a seguir visitando y colaborando con tus comentarios en el blog. Saludos.
    Joan Alfonso said...
    Crec que no hi ha dubte que la foto en qüestió correspon al Passeig de Can Rocamora que coincideix amb la línia A.
    Enhorabona Xavier per a aportar aquestes informacions històriques tant interessants!

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