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divendres, 6 de setembre de 2013

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Avui us oferim la transcripció d'una excursió realitzada al Turó de Montcada i que va ser publicada al Boletín de la Real Sociedad Geográfica, l'any 1912.

L'excursionista ens relata les bondats ja conegudes del nostre poble per aquells anys: bones aigües, maduixes, natura, estiuejants de Barcelona, ubicació privilegiada, bones vistes, tot adobat fent honors al llinatge dels Montcada.

L'article aporta algunes imatges que considerem inèdites i que queden a l'abast de la memòria gràfica del poble.

Salida para Moncada

A la mañana siguiente emprendí la marcha para Moncada, pueblo distante de Barcelona unos 14 Kilómetros, y fuí siempre en dirección N., dejando al E. la barriada de San Martín de Provensals y al O. la montaña ordinariamente del "Interior", para diferenciarla de la que va por la orilla del mar, que es conocida con el nombre de "Línea del Litoral". Ambas se juntan en el Empalme, y convertidas en una sola sigue á Gerona.

El Clot es el primer pueblecito que se encuentra; sigue Horta, cuyas casas se extienden desde la cordillera que voy dejando al O., y desde el N. de Gracia hasta el O. de San Andrés de Palomar. Este pueblo, último por esta parte que pertenece al Ayuntamiento de Barcelona, dista ocho kilómetros de la capital, en la carretera que va á Vich. Por este pueblo pasa la "acequia Condal", que tomando el agua del Besós va desde Montcada á Barcelona.

Desde San Andrés de Palomar á Moncada cambia el terreno por completo. A la derecha de la vía férrea está Santa Coloma de Gramanat, en cuyos alrededores empieza á elevarse el terreno hasta formar la cadena de montañas que separa el Vallés de la costa. Por el O. el camino es muy accidentado y va la carretera por el llamado "Coll de Moncada", donde se divide en dos: la que va á Sabadell, que vuelve al O., y la que con dirección N. sigue á Granollers. Ambas faldean la montaña donde estuvo el famoso castillo de los Señores de Moncada.

Moncada

Deliciosísima es la situación de este pequeño pueblo, que tiene grandísimo interés histórico y que en la actualidad está convertido en residencia veraniega. A los pies de la montaña donde se asentó el castillo de los poderosos Moncadas, á la orilla del Besós, con varias fuentes de aguas minerales, no distante del mar, con bellísimas "Torres", con tres estaciones de ferrocarril que la unen á la capital, por todas estas circunstancias y su agradabilísima temperatura es sumamente concurrido en el verano.

El castillo de los Moncadas es conocidísimo en Cataluña. Por naces estaba el fundador del Condado de Barcelona y ya existían los Moncadas. No existe en la historia de Cataluña, de la época de la Reconquista sobre todo, un solo hecho glorioso sin que en él más o menos directamente no intevinieran los Moncadas, no sólo porque era en la noble familia hereditario el título de Senescal de Cataluña, sino por sus hazañas, que hacían raya, por su valor y por su denodado esfuezo.

De aquellos nueve Capitanos que al mando de "Otger" dice la tradición que aparecieron en los comienzos de la Reconquista, y á quienes se nombró "Los barones de la fama", de uno de ellos, que no está claro si se llamó Naufer, Napifer o Dapifer, tuvo origen la famosa casa de los Moncadas.

Sobre el origen del nombre Moncada encontré varias versiones, todas muy curiosas. Dice Pujadas que Dapifer, que reemplazó a Otger, tenia su campo fortificado en la montaña del Canigó, que en otros tiempos se llamó "Montecanaco" ó "Monte-caco", de donde alterado vino á parar en Moncada. Otra versión de Pujadas es que Dapifer, según entonces era costumbre, cerraba su campo con una cadena, y de ahí el designar el monte donde acampaba con el nombre de "Montecateno", y al Señor del campo "el Capitán de Montecateno", que por transformación vino á ser Moncada.

Cuando Ludovico Pio realizó la conquista de Barcelona en los comienzos del siglo IX, un descendiente de Dapifer (hijo ó  nieto) tomó á los moros la Atalaya del que luego se llamó Coll de Moncada, y esa altura sirvió de base al castillo de que hablo.

Llobet y Valdosera dice que tomaron el nombre del monte y del castillo en vez de dárselo, y Zurita cree que los Moncadas tomaron este nombre del título de los Barores que lo usaron en la época de Ramón Berenguer el Grande.
Que los Moncadas dieran el nombre al castillo ó que éste se lo diese á ellos es cosa que no he de discutir. Lo que no tiene duda es que demostrado está que bravos caballeros fueron ellos y baluarte inexpugnable la fortaleza.

Hice la ascensión á la montaña por la parte opuesta al pueblo, ó sea por el O. y como no hay por allí camino fué sumamente penosa; pero todos los esfuerzos quedaron recompensados ante el bellísimo panorama que á mis ojos se presentó. Allí, en aquella altura, vino á mi mente el recuerdo de hechos gloriosos ya pasados. Allí recordé los esfuerzos de esos Moncadas que con sus hechos llenaron de lauros las páginas de la Historia patria.

Un Moncada fué Almirante de la Corona de Aragón; á un Moncada se debió principalmente la unión de Aragón y Cataluña; un Moncada casó con la Vizcondesa del Bearn; otro se enlazaba con una hija del Rey Don Pedro el Católico; una Moncada, Doña Constanza, se unió al Príncipe Alfonso; Moncadas fueron los dos primeros que desembacaron en Mallorca yendo en la Armada de Don Jaime I; otra Moncada ilustre, Doña Elisenda, fué esposa del Rey Don Jaime II, y más tarde, muerto su marido, fundó el monasterio de Pedralbes. Y no continúo porque me haría interminable relatando la gloriosa historia de esta familia. Diré para concluir que cuando Almanzor salió de Córdoba con un poderoso ejército el 5 de Mayo del año 985, se detuvo en el Castrum Octavianim (San Cucufate del Vallés), salió á su encuentro el Conde Borrell de Barcelona, y con él los Moncadas. Por Almanzor quedó la batalla, que tuvo lugar en la llanura de Matabous; después de ella sólo dos castillos quedaron tremolando en estandarte de la Cruz: uno fue el de Cervelló, el otro el de Moncada.

Recorriendo aquella alta planicie reconstruí en mi mente el castillo y sus dependencias, y dada la táctica y armamento de aquella época, puede asegurarse que era inexpugnable. No debió faltarle detalle, y así se comprende que resistiese diversos sitios del Amanzor de los cristianos, del gran Jaime I, que hubo de levantar el cerco á los tres meses de haberlo puesto, sin conseguir rendir al orgulloso Moncada que defendía su castillo.

La cueva del castillo

Así llamaron los cronistas á una boca que existe muy cerca de las ruinas. Oí decir en el país que aquella cueva es una galería que pasando por debajo del Besós (que en aquel sitio tiene considerable anchura) sigue por cerca de Santa Coloma de Gramanet y sale entre Montcat y Badalona. La circunstancia de haberse encontrado en la costa entre estos dos pueblos una abertura que parece se prolonga, dió á la fantasía popular pie para señalar como indudable que aquella era la salida de la galería, cuya entrada estaba en Montcada. Algunos cronistas dedicados á sensacionales invenciones, dieron por hecho que por aquel subterráneo recibieron auxilios los sitiados Moncadas en muchas ocasiones. Mas esto es una completa fábula, pues hacer por aquel terreno tan quebrado una galería de ocho kilómetros que pasase por debajo del Besós se dice pronto, pero no se hace tan fácilmente.

Dícese que algunos intrépidos excursionistas, ávidos de saber á qué atenerse, penetraron en la cueva y volvieron más que de prisa por el sinnúmero de fantasmas que se presentaron á su vista. Yo no encontré ninguno, y la impresión que saqué fué de que cueva hubo y más ó menos larga fué la galería; pero en la actualidad todo está obstruído y sólo se ven charcos de agua y montones de piedra.

Esta cueva se llamó también "Encantada" y de "Doña Guillermina" (Esta Doña Guillermina pertenecía á la familia de Moncada, y casó con el Infante Don PEdro de Aragón).

La existencia de cuevas de esta índole no tiene novedad. En muchas de mis excursiones he oído referir historias estupendas relacionadas con cuevas de esta clase.

Recorrí la montaña en todas direcciones, y aunque su cúspide sólo tiene una altitud de 260 metros sobre el nivel del mar, como está dominando por aquella parte casi todo el Vallés, su vista es deliciosa. Su situación con relación á Barcelona es el NE. y dista de la costa unos 10 kilómetros.

Efectué la bajada por la vertiente que mira al pueblo, ó sea por el E., haciendo alto en la finca nombrada "Font del ferro", llamada así por la fuente de hierro de gran caudal que existe en la misma y cuyas virtudes medicionales dícese que no pueden ser mejores.

En muchos sitios de la montaña, al estudiar el terreno, encontré piedras con vetas de hierro, por lo que creo que abunde ese mineral en toda ella.

El pueblo  de Moncada y la barriada de Rexach, que con inglesia y cementerio está al otro lado del Besós en la montaña de enfrente, tiene 1000 almas.
Toda la margen del Besós está llena de huertas, donde se dan todo género de hortalizas y delicadísimas fresas que justamente tienen fama.

En Moncada están los pozos que surten el agua á Barcelona, y en uno de los extremos del pueblo existe un pabellón suizo donde están las máquinas elevadoras.

En Moncada está la acequia Condal. Procuré adquirir datos sobre ella y logré los siguientes: La acequia existe desde la época romana, y el aprovechamiento de las aguas superficiales del Besós se utilizó hasya la última parte del siglo XVIII, regando unas 600 hectáreas. Después, habiendo desaparecido la corriente superficial de dicho río, hubo necesidad hacia el año 1788 de abrir galerías que abasteciesen la acequia Condal, alimentada hoy exclusivamente por aguas subterráneas.



A la foto inferior. la "Cova encantada", segons l'article formava part de la Cova deNa Guilleuna.
Fotografia de la capella de la Mare de Dèu del Turó i una altra fotografia d'una pedra ferruginossa dalt del Turó.

El rec Comtal i camí que fa vora el rec.


Fons: Boletín de la Real Sociedad Geográfica. Tomo LIV. 1912. Pgs 83 a 94. BVPH. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

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